



Paso de Misterio
El espectacular Paso de Misterio que conforma <<el Beso de Judas>> en su entrega a Jesús por 30 monedas de plata, muestra la escenografía que como las Sagradas Escrituras describen, es el momento en el que comienza la Pasión del Señor.
Es un proyecto faraónico y ambicioso que la Hermandad del Perdón lleva a cabo mucho antes de la creación de la misma, y que desde que es fundada como Hermandad parroquial continúan con su crecimiento y formación muy poco a poco.
El conjunto escultórico diseñado mano a mano entre el Hermano Mayor y donante de las 3 primeras imágenes, su Junta de Gobierno y el escultor de cabecera de la Hermandad y a su vez asesor artístico Enrique Calero Rivera, es un Paso de Misterio que pasará a la historia reciente de la Ciudad de Don Benito, como un misterio faraónico, pues lo conforman nada más y nada menos que 10 imágenes junto al impresionante olivo que acompaña la escena del Señor en su traición y entrega.
Como eje vertebral del Misterio, El Señor del Perdón, con semblante serio y firme, pero a la vez con su dulce mirada de Perdón acompañado por su lado derecho en su entrega por Judas Iscariote, el discípulo que le traiciona y le entrega por 30 monedas de plata que le ofrece la corte del Sanedrín.
Tras estas dos imágenes principales aparecen dos guardias de la Corte del Sanedrín (que no soldados romanos), pues la guardia fué la encargada de arrestar a Jesús en el huerto de los olivos, tras Orar y encomendarse al Padre.
Los soldados portan su traje clásico de guardia del Sanedrín, según los estudios de arqueólogos realizados por expertos en la material.
Justo detrás de Judas se encuentra un soldado antorcha en mano alumbrado el camino al resto y dando luz al momento justo de la traición.
Dos pasos por detrás del Señor y a su espalda, se encuentra el segundo soldado que porta las curdas para detenerlo.
Justo detrás de este, se encuentra un Sanedrita, miembro de la corte del Sanedrín, encargado de presenciar y dar testimonio del arresto de Jesús, porta un cetro en la mano derecha, mientras que con la izquierda indica a Jesús como la persona a la que deben detener.
Esta imponente imagen que pasa desapercibida dentro del conjunto, pero que es de una belleza increíble, pues muestra en su rostro la rabia del momento, con unos ojos ensangrentados y una lengua conteniendo dicha rabia junto con sus ropajes y joyas.
Continúa la escena con el tercer soldado, que es el encargado de retener a los discípulos, Juan, Pedro y Santiago en el momento de la entrega, pues eran ellos los encargados de aguardar al Señor mientras Oraba, y los primeros en presenciar y ser testigos de la entrega a manos de Judas.
Y tras este soldado, se encuentran los tres discípulos de Jesús, San Juan, San Pedro y San Santiago que presencian dicho momento.
Culmina la escenografía y como detalle de la misma, se dispone en el paso de misterio un perro, que acompañaba a la muchedumbre que acudía a prender a Jesús.
"Mientras todavía hablaba, vino Judas, uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo.
Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ese es; prendedle.
Y en seguida se acercó a Jesús y dijo: ¡Salve, Maestro! Y le besó. Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron."
" Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz; pero no se haga mi voluntad sino la tuya"
" ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil". Entonces se alejó de nuevo y dijo: "Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad."




